La segunda, un poco menos.
Las siguientes conseguí no hacerlo, pero es imposible que algún día deje de conmoverme.
Cuando se mezcla la ficción con la realidad, es lo que pasa.
Ha sido maravilloso... Gracias por todo lo que me has dado.
Tengo que ir a Edo, pero
eso no significa que no te quiera.
Adiós Cori.
No hay comentarios:
Publicar un comentario